Una vez más entendí que maldito el hombre que confía en el hombre, pero Bienaventurado aquel que su confianza esta en Jehová. Porque Dios es quien nunca falla, El es nuestro amigo fiel.
La vida está llena de sorpresas y creo que muchas personas son como nómadas que un día están el otro ya no están. Otras son las que pasan, se van pero dejan huellas imborrables en tu vida (sean buenas o malas) pero las dejan. Otros llegan, se van y nunca más sabrás de ellos. Otros llegan para quedarse. Otros no se quedan, pero son como cometas que no pasan todos los días. Otros que se quedan...pero te das cuenta que nunca estuvieron.
En fin, podría continuar con esa lista...lo que importa es que a través de las experiencias nos demos cuenta que hemos aprendido a ser verdaderos amigos, que sabemos lo que significa la lealtad y el honor. Que entendemos y ponemos en práctica que primero es Dios, segundo nuestro prójimo y tercero soy yo. Que a pesar de todo y con nuestras imperfecciones podemos ser Amigos de las personas no porque espere que ellos nunca me fallen sino porque sé que yo daré lo mejor de mí y esa es mi gran satisfacción.
Y hablando...pensaba: que triste es cuando alguien a quien valoraste, amaste, quisiste mucho, le diste lo mejor de vos mismo y compartiste alegrías y tristezas te falle. Pero, entiendo que todo tiene su tiempo. Dicen que todo cuento tiene un final, pero lo importante es que la actitud lo determina todo. Nadie es perfecto y aun con nuestros defectos Dios nos ama tal cual somos. La vida siempre sigue y el deseo de mi corazón es que Dios los ayude y los guíe. No me quejare, solo me quedare hasta el momento en que todo estaba bien…confiando siempre en Dios ya que él nunca falla.
Me gusta tu blog.
ResponderEliminar¡GRACIAS!
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