lunes, 26 de marzo de 2012

Búscate un amigo

No es preciso que sea un hombre perfecto; basta que sea profundamente humano, que tenga sentimientos y un gran corazón. 
Que sepa compartir dolores y alegrías, hablar y saber callar, sobre todo, saber escuchar, gustar de la poesía, de la madrugada, de la música, del sol y de la luna, sentir un gran amor por alguien o sentir falta de no tener ese amor, saber guardar un secreto. 
No es preciso ser de primera mano, ni es imprescindible ser de segunda. 
Tiene que sentir los días tristes y respetarlos. Saber renunciar en favor de alguien. Tener un ideal, y en caso de no tener, sentir el gran vacío que esto deja. Tener resonancias humanas, voluntad de integrarse al mundo y en caso de no ser realizado proponerse como principal objetivo, ser amigo. 
Debe sentir pena de las personas tristes y comprender el inmenso vacío de los solitarios. 
Sentir pena de los que tuvieron y perdieron cosas queridas. 
Gustar de la sencillez de los niños. Ser Quijote sin menospreciar a Sancho. 
Búscate un amigo para pasear, disfrutar de la naturaleza, deleitarse con la música, leer; sentirse un ser humano. 
Búscate un amigo que se entristezca con la separación, que quede conmovido y con todo el corazón desee nuestra vuelta pronto, que se conmueva cuando sea llamado amigo. 
Búscate un amigo para no enloquecer, para poder contarle lo que se vio de bello y de triste durante el día, de los sustos, de las tristezas y de las alegrías. 
Un amigo que sepa conversar de cosas simples, del rocío, de la lluvia, el sol, las estrellas y de los recuerdos de la infancia, a quien se diga que tal cosa es así, a quien se pueda decir cosas íntimas y hacer preguntas íntimas. 
Búscate un amigo que no tenga miedo de decirte un defecto y cuando lo haga, sepa como hacerlo. 
Búscate un amigo para vivir el pasado en busca de recuerdos, que sepa darse a quien merezca, que nos golpee un hombro, sonriendo o llorando, mas, que nos llame amigo. 
Búscate un amigo que nos diga que vale la pena vivir, no porque la vida sea bella, sino porque ya se tiene un amigo y para no hacerlo sufrir. 
Búscate un amigo que crea en nosotros, que no sea irónico, que nos sepa defender, de corazón libre y con toda franqueza, cuando somos atacados. 
Búscate un amigo, para tener la conciencia que todavía vive. 
Proverbio 17:17 
En todo tiempo ama al amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.  

Palabras de mi Padre

Recuerdo ese día caluroso de verano donde anhelaba tanto ver tu rostro, escuchar tu primer llanto, apreciarte y verte a los ojos, sentirte cerca de mi pecho y escuchar el latido de tu corazón contra el mío. Te espere y te pensé no solo por 9 meses pero desde antes de que crease el mundo. Ya sabía tu nombre, me imagina tu risa, ¡Si! esas carcajadas que te distinguen...y esa sonrisa que ilumina mis días. Yo te creé y entre mis brazos te dormí. En el silencio de la noche dejaba de respirar para escuchar tu respiración. Te vi crecer, jugar, llorar, caer y levantarte...y me decía a mi mismo: ¡Aún no acabo mi obra en ti! 
 
Recuerdo también tu primer paso (quiero confesar que me sorprendiste), también recuerdo tu primer diente (Yo se, fue incomodo y doloroso)...y se viene a mi mente tu primer vestido (era hermoso y de tela fresca) te quedaba perfecto. Tu primera vez en la escuela donde por momentos te costaron tanto las matematicas...pero ante mis ojos te hice perfecta y con mucho amor te forme.
 
Vuelvo a esos momentos y me haces sonreír, yo tengo un plan y un próposito para tu vida. No creas que hoy a tu edad me he olvidado de ti...te sigo pensando como el primer día y mucho más aun mi pequeña niña, eres mi más preciada creación y yo...¡TE AMO! Nunca lo olvides, jamás voy a fallarte...
 
ATTE,


DIOS (TU PADRE CELESTIAL QUE TE PIENSA A CADA MOMENTO)